lorena viernes, 26 de febrero de 2010

¡YAY!
Lo bueno es que él solito está llamando la atención del mundo hacia los grandes y graves problemas de este país, y ya ni hay que esforzarse mucho para demostrarle a la comunidad internacional que el Emperador del Mundo Bizarro decidió instalarse acá. La vergüenza es un precio pequeño que pagar frente al hecho de que se sepa por quién está siendo "gobernado" este país (like the personal playground of a retarded five-years-old). Espero que la gente de afuera que aún está convencida de que todo se trata de una campaña de desinformación y mala fe mediática finalmente se convenza de que el hecho de que este señor sea Presidente no tiene ni un poquito de sentido. No se necesitan dos dedos de frente ni mucha persuasión para llegar a tal conclusión: El cuento de la diarrea es auto-explicativo.

lorena viernes, 12 de febrero de 2010

(De la serie: Sobre cualquier cosa en este país y el suicidio, o Esas cosas que me dan ganas de dejar de vivir... o matar a alguien... o a muchas personas, masivamente).

Sí, mi humor últimamente está muy fatalista. Pero, dicho sea nuevamente, los venezolanos ahora transitamos la vida en modo de supervivencia. Supervivencia no sólo de la delincuencia atroz, de la comida inasequible, de conformarse con el estándar más bajo de servicio y de calidad de vida en general; sino también supervivencia del propio deseo de no vivir más. De no vivir más así. De no vivir más aquí. De que todo acabe, de cierta forma.

Y, claro está, deseos de acabar con Cadivi.

[En condiciones normales, aquí entraría una descripción detallada de los mecanismos más creativos con los que fantaseo destruir en su totalidad la infraestructura y el personal que constituyen la "Comisión de Administración de Divisas", pero como no sé si el cubano electricista me está pinchando el blog, y como AQUÍ LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN SE ECHÓ TRES, luego me meten presa por "incitación a la violencia", "traición a la patria", por hacer amenazas de muerte de forma abierta y directa, por desestabilizadora del orden público, o simplemente porque no cargo una estampita del imbécil de Chávez en mi cartera junto al carnet del PSUV, y no quiero que me lleven presa. No, tan valiente no soy, y no me quiero perder la graduación de Saúl.]

Entonces, ante la frustración y la impotencia por no poder matar al idiota que se le ocurrió que inventar Cadivi era una buena idea, me dan ganas de matarme yo y acabar con el sufrimiento. Y me doy cuenta de que, efectivamente, ESO ES LO QUE QUIEREN.

Y a los que no se suicidan o se van del país, pues les callan la boca.

Por no hablar de que, literalmente, el trámite de Cadivi se ha convertido en una prohibición de salida del país. Es apelar a que desistas de viajar, de comprar dólares o de hacer nada, ante la imposibilidad de que logres reunir:

Un día entero de tu vida para dedicarle al asunto
+
Capacidad de lectura rápida para puñalearte
el
manual en PDF de 194 páginas
+
Dinero en cantidad equivalente a lo que cuesta
comer en un día de viaje

(ergo, un día no comerás, pa' tener $$ pa' pagar la comida de los
otros días)
porque debe ser que las carpetas marrones y
los separadores son importados,
que ahora cuestan el doble...
por no hablar de las fotocopias

+
Las habilidades manuales de la maestra de preescolar
más arrecha del mundo

+
Paciencia (BURDA)
+
La mitad de ooootro día de tu vida para aventurarte al banco (Intento 1)
+
Que se alineen los planetas y no haya una cola en la que morirás
de inanición, de pulmonía (o rostizamiento, porque ahora los aires
acondicionados también sufren de bipolaridad)
o de un tiro que te
pegue cualquier atracador que estaba "de paso"

+
Que el Promotor del Banco no la c*gue, no te trate como si fueras
un recogelatas que vino a pedir plata o de plano te reciba la
carpeta sin devolvértela 3mil veces (aquí los Intentos 2 en
adelante, ad infinitum, de excursiones al banco
con versiones 2.1, 2.2, 3.0, 14, 27, √13 y π de la carpeta)
+
LA MEJOR SUERTE DEL MUNDO
(potencial requisito nulificador
de la conjunción de todos los elementos anteriores.
Léase, si no tienes suerte, tus carpetas pueden estar impecables...
pero igual you're screwed)


Lo más interesante del asunto es que puedes considerarte afortunado y exitoso si ya tienes una planilla impresa que meter en la carpeta, porque este nuevo reto del banco es sólo posible una vez que has logrado lidiar con el INFERNAL SITIO DE INTERNET DE CADIVI, que debe ser como la pesadilla de todo programador web, diseñador gráfico o cualquier persona que aprecie las cosas que FUNCIONAN en general. Porque cuando no es que la página falla, no entra, te cambia la clave, no hace lo que le pides, se hace pipí en tu cama, el servidor se muere, etc, etc... cuando efectivamente todo parece (pareeeece) estar funcionando, ¡PAM! Viene el ABA de Cantv y decide tomar una de las varias siestas que se echa en el día. Entonces de plano NO es posible que tengas una planilla de solicitud que imprimir y entregar. Bueno, no una, SINO TRES (además, en una carpeta que debe ser Oficio, cuando todos los recaudos son tamaño Carta, ¿¿ALGUIEN ME EXPLICA ESTO, AAAAAAH?? [de verdad estoy al borde del delirio clínico patológico] O SEA, NO HAY NADA MÁS INCÓMODO PARA TRANSPORTAR Y MANIPULAR EN GENERAL QUE UNA FREAKING CARPETA MARRÓN TAMAÑO OFICIO. Bueno, no una, SINO TRES).

[Sobre ecología y la cantidad de árboles que mueren diariamente para abastecer a las papelerías y centros de copiado, de forma que nosotros tengamos 7 kilos de papel por persona para llevar al banco (para que se quede agarrando polvo y ocupando espacio en un archivador dinosáurico), se hablará en otro post.]

Y así, hay gente que, de plano, desiste. Gente que, de plano, ni lo intenta. Sabe que no lo logrará nunca o que, luego de tres semanas de llevar una y otra vez las carpetas corregidas para que se las vuelvan a rebotar, quizá al final lo logren, y efectivamente les acepten la solicitud y se lleven orgullosos su copia de su carpeta con su copia del contrato con su copia de todo, y el original de la esperanza de tener unos miserables 500 dólares para sobrevivir en el extranjero, PERO aún es muy posible y muy probable -porque a mí me pasó el año pasado- que acabe llegando el día de viajar y el INFELIZ BANCO CENTRAL DE VENEZUELA no termine nunca de aprobar la solicitud, quizá nunca la vea, y simplemente haya que irse sin haber tenido nunca respuesta de la solicitud. Y todo haya sido en vano.

CRAPDIVI
Comisión para Volverte M**rda la Moral

"De verdaíta, no te vayas de viaje, no vale la pena"


Quizá en otro momento era más sutil, más disimulado. Pero, como dije antes, se ha convertido en una evidente y descarada prohibición de salida del país. Como dice Adri: "Haremos lo posible por no darte ni un dólar de Monopolio". Qué infelicidad y cara'e palismo la de estos tipos. Quien no tenga una cuenta en el extranjero, o tenga un CERRO de plata para comprar dólares paralelos, simplemente NO sale; NO puede. ¿Y qué porcentaje del venezolano efectivamente cumple con las dos características anteriores? Porque no hablo de irse de vacaciones a Oceanía, o estudios de doctorado en Europa. Hay muchos venezolanos con familiares en otros países de Latinoamérica, tan cerca como antes parecía estar Colombia, pero para quienes ahora se hace absolutamente cuesta arriba 1. Pasar por el trauma antes descrito, 2. Adquirir dólares de otras manera. Y si la opción 1 es imposible, y las 2 también, ¿¿qué carrizo hacemos??


En fin, Feliz Día de la Juventud. Aunque hoy siento que envejecí 10 años.

lorena miércoles, 10 de febrero de 2010

Voy a hacer una afirmación aventurada: Los mosquitos no tienen sentimientos.
En este momento podría incluso cuestionarme que lo que llamamos "sentimientos", en los seres humanos, realmente exista, en general. Pero lo dejaremos en que los mosquitos no tienen sentimientos.

Así, no tienen deseos, ni aspiraciones. Simplemente viven sin conciencia de su propia vida, y mucho menos sobre el hecho de que van a morir. Es curioso, entonces, cómo, siendo criaturas tan básicas y, sobre todo, incapaces de discernir entre la vida, la muerte y todo lo que no sea mi brazo, mi pierna, o cualquier cosa irrigada por mi torrente sanguíneo, son capaces de producir en un ser humano complejo, así como yo, profundos y genuinos deseos de morir. Qué curioso que la naturaleza haya desarrollado un ente cuyo único talento y objetivo sea hacerme la velada, y el intento de dormir, imposible. Y con ello, la vida imposible.

Y yo me digo "Son ellos, o yo". Obviamente escojo yo, e intento acabar con ellos antes de que acaben conmigo. Pero el otro súper poder con el que el Creador, en una enferma demostración de generosidad, dotó a esta raza de minúsculo tamaño y mayúsculo potencial para ladillar, es una SÚPER REPRODUCCIÓN INSTANTÁNEA. Seriously. Violan hasta las leyes de la matemática. Si hay tres mosquitos y mato dos, NO PUEDE SER QUE A LOS TRES SEGUNDOS HAYA CUATRO. ¿¿QUÉ NIÑO VA A APRENDER A RESTAR ASÍ?? God really didn't think this through. O había un programador ebrio cuando metieron a los mosquitos en la Matrix.

Y pronto habrá una Lorena ebria si los mosquitos no me dejan dormir. Consideraré el alcoholismo como una nueva forma de vida, a menos que matar mosquitos de madrugada se convierta en deporte olímpico, y así mi convivencia forzada con semejante aberración de la naturaleza cobre algo de sentido.

lorena miércoles, 27 de enero de 2010

Estimada persona que pasó toda la mañana intentando cambiar mi contraseña de Facebook,

Espero que esté muy bien. Yo no la conozco, hoy me enteré de su existencia y, está de más decirle, me encantaría conocerla, o al menos su nombre. Quizá me sorprenda darme cuenta de que efectivamente ya la conozco, sin embargo no puedo asumirlo. Sólo puedo asumir que usted sí me conoce a mí, puesto que ha tratado de entrar a mi cuenta de Facebook.

Es mi deber advertirle que no encontrará allí ninguna información relevante ni privada más allá de los mensajitos de Navidad que mis amigos me dejaron por Inbox. A lo sumo podrá enterarse de a cuál de ellos quiero más, por la efusividad con que respondo. De resto, le juro que mi vida privada no es tan interesante y, de serlo, estaría viviéndola y no divulgándola en Facebook. Cualquier cosa que desee o necesite saber, puede preguntármela con toda confianza a lorebea@gmail.com (la misma dirección adonde me llegan las notificaciones de sus infructuosos intentos de ingresar a mi cuenta). Tenga la seguridad que le responderé con toda la honestidad de la que soy capaz, especialmente si es el precio que debo pagar para que usted no cambie la contraseña de mi cuenta.

Me gusta mucho usar Facebook, por favor no me quite mi acceso a él.

Muchas gracias por su atención, querido señor hacker. Mis mejores deseos en este 2010 y el nuevo año chino que pronto comienza.

Afectuosamente,
Lorena.

lorena miércoles, 13 de enero de 2010

Durante el corte programado de electricidad (cuatro horas, a partir de las 12 del mediodía), pude darme cuenta de lo realmente silencioso que es todo. Reflexioné, aprovechando la paz en mis sentidos, y la fluidez de mi pensamiento, y de cierta forma reduje las características de una urbe a luz y ruido. Sólo esas dos. *sale música incidental*

Pero claro, de estupideces como la anterior no se vive ni se come. Ni mucho menos cambio tres minutos de intensidad -drogada por algo tan ajeno a esta vida caraqueña como lo es el silencio- por la libertad de ABRIR LA PUERTA DEL ESTACIONAMIENTO y salir a hacer mis diligencias. Por no mencionar usar mi computadora, abrir la nevera sin pánico de que todo se pudra dentro o hacer pipí en un cuarto que no esté a oscuras.

Pero hacer diligencias a pie no está mal. Recordé tiempos más simples de mi vida. Recordé que mi mamá no me parió con carro, y que en verdad caminar nunca está de más. Claro, en el momento en que me dije eso, no tomé en cuenta factores como el sol, o la temperatura real en la calle, o que mi zona se caracteriza por sus calles todas en subida (o en bajada, pero si una me cansa, la otra me da dolor de rodilla... De algo tengo que quejarme) y, sobre todo, que caminar por la calle implica necesariamente encontrarse gente en la calle y muchas veces esto termina implicando interactuar con esta gente.

Yo no me considero particularmente anti-social, pero tampoco es muy de mi gusto hablar con nadie en el medio de una acera. Y menos cuando estoy agotada, enrojecida, y sudada. Pero, como no había luz (y no habría por al menos una hora más), todos los negocios estaban en stand-by, a puertas abiertas y con su personal aireándose en las aceras para no cocinarse en esos hornos oscuros en que se habían convertido las tiendas sin luz ni aire acondicionado. Naturalmente, en medio de mi caminata hacia el lugar de mi diligencia, me encuentro con un muy amable vendedor de una tienda de telas que frecuento y, como él no tiene nada que hacer, y yo no sé decir "me tengo que ir" en el momento correcto, comienza la inevitable y razonable conversación acerca del corte de la luz, y las medidas preventivas, y Chávez, y el país, y cómo vamos a terminar suicidándonos todos colectivamente.

Cuando logro deshacerme lo más politemente posible de mi interlocutor, llego a la Cosa-Comunal de Chacao (no sé cómo se llama) donde, por supuesto, no estaban atendiendo a nadie porque "no hay sistema" (no podría enumerar las veces que he escuchado tal frase en los últimos años; de hecho, creo que no he entrado a un solo recinto burocrático sin escucharla, dirigida a mí o a alguien más). Afortunadamente yo venía a buscar un papel que en teoría ya debía estar impreso, firmado y sellado; pero eso no evitó que escuchara las quejas de la cola de gente que esperaba afuera del lugar, entre ellas una señora de 83 años que por alguna razón me escogió como su nueva herramienta de desahogo y procedió a explicarme exactamente dónde vivía, y a dónde había ido antes a pedir su Carta de Viudez, y cómo de ahí la habían mandado para acá, y qué autobuses había cogido para tal trayecto, y cómo ahora no sabía si la atenderían, y cómo deberían tener un servicio en que las personas mayores dejan los recaudos y los documentos se los mandan a la casa. Realmente a la señora no le faltaba algo de razón, pero yo ya no tenía energía espiritual ni intelectual para responderle con algo más que una tímida afirmación con la cabeza; y en verdad dejó de caerme bien cuando llegó MI turno y se abrió la puerta del recinto y ella se abalanzó sobre el funcionario en cuestión (y me dio un codazo, gracias) y procedió a quejarse con él, ignorando absolutamente que yo estaba antes en la cola y sin imaginarse que yo honestamente estaba considerando cederle mi turno de todas maneras. Igual me sentí un poco mal cuando le dijeron que debía volver al día siguiente porque "no había sistema" (JA), pero cuando realmente lo LAMENTÉ fue cuando ella comenzó a plantearle al señor la cuestión del servicio especial para la tercera edad, y BLAAAAAABLAAAAAAAABLAAAAAAAAAAAAAA. Una parte de mi cerebro se quedó dormida mientras la otra se decía "si ella realmente tiene tanta energía y entusiasmo como para explicar esto tres mil veces, nada le costará volver mañana".

En fin, al menos yo terminé con mi papel en la mano, y me fui deseándole suerte a una chica que necesitaba no sé qué cosa para su cita del pasaporte mañana, a quien le habían prometido tenerle eso para hoy y se encontró con un "ven mañana, que está listo pero la Registradora no lo ha firmado". Qué consuelo. No se shockeará con la nueva experiencia de viajar con el dólar a 4,30 porque no tendrá pasaporte para salir del país, YEEEEI.

En conclusión, si hay algo que lo hace sentir a uno, habitante de Caracas, en un verdadero sobreviviente de una urbe, es el caos generalizado que se vuelve esta ciudad desde las 6 de la mañana hasta las 9 de la noche porque, si somos sinceros, la Hora Pico es sólo la cumbre de una escalada de desorden, ruido, contaminación, mala educación, etcétera que, en realidad, se extiende mucho más allá de que se haya metido el sol (cosa que, ahora, tampoco es mucho decir, pues a las 6pm ya prevalece la penumbra).

Pero ahora Caracas, o al menos mi zona, se convierte en una especie de pueblo europeo chimbo, de esos en que todo se paraliza a partir de la hora de almuerzo porque luego hay que dormir la siesta, cuando no hay luz. Sin embargo, yo sé que, cuando nos acostumbremos, el corte de electricidad será todo un respiro entre tanto caos, y no simplemente una extensión e intensificación del desastre tercermundista en la oscuridad y el calor. La siesta se impondrá como toda una nueva institución, y yo la promoveré felizmente desde mi casa, hasta que a Chávez le dé la gana de dejar darle excusas al país para volverse cada vez más improductivo.

Qué día tan interesante, pana.

lorena lunes, 14 de diciembre de 2009

... crowned by a sucky crappy Grey's Anatomy's episode.

Now, SERIOUSLY, ¿¿QUÉ WO ESTÁ PASANDO??

Uno se sienta en el sofá, un lunes en la noche, esperando la acostumbrada dosis de buena televisión, y se encuentra con... un chiste. De verdad, a mí no me gusta ser criticona (Umjú), pero tengo que liberar mi frustración porque desde el primer capítulo de la primera temporada de Grey's, la amé tanto, que me dije: Por favor, que la dejen morir antes de que se arruine. Me ha pasado con tantas series antes, que realmente esperaba que los de ABC fueran un poco más inteligentes. Es eso, me gusta que las cosas se acaben y me dejen el buen recuerdo, a que sigan y yo me decepcione. Lo presentí, pero Dios me ignora en la misma proporción que yo lo ignoro a él, y como él es más grande, obviamente yo soy la que paga los platos rotos y se arruina todo lo que para mí vale la pena en el mundo.

En fin. Kafka estaría orgulloso de los productores, una verdadera metamorfosis. Han pasado de tener un seriado brillante, con uno de los mejores equipos de dialoguistas que se puede intuir, a una especie de persecución forzada del drama. La música de acción es simplemente un elemento kitsch en toda esta absurda construcción de conflicto banal sobre una estructura que ya dejó de ser sólida (por no decir mínimamente coherente) y paulatinamente va perdiendo lo que la hacía conmovedora. El capítulo de hoy (acompañado por las reflexiones de un McDreamy muy fuera de personaje en off) pareció un crossover de 24 con ER con 90210, sólo que nunca alcanzó el nivel dramático que se presiente que querían los guionistas. Pero cualquier persona con mediana cultura de ver series, o incluso películas, siente cuando la música está forzando un momento que simplemente NO ESTÁ SUCEDIENDO. Por no hablar de los momentos en que los personajes están actuando un drama que no está cuajando. Y por no hablar de una protagonista que, ya muerta su madre, su mejor amigo, casada y happily ever after con el amor de su vida y parcialmente reconciliada con su padre, ya dejó de ser interesante, y los guionistas están tan concientes de ello que, en vez de hacernos verla superarse, la postran en una cama y a ser el pañuelo de lágrimas de todos los demás personajes que, de pronto, se han vuelto hipersensibles al mundo (claro, porque cuando no hay acción dramática consistente, la esquizofrenia siempre es una buena herramienta).

Pero lo peor... Realmente si existiera tal cosa como un Premio a LO PEOR DEL CAPÍTULO DE GREY'S DE HOY, se lo llevaría Lexie Grey y su discurso exagerado acerca de cómo usar pañales la hace "arrechísima", y en medio de todo el merequetengue entre molesta e insegura, la siempre innecesaria y descontextualizada frase de "This is America". Bien por America, pero... WTF? I'm Lexie, this is America, and I'm wearing diapers, yay!

En fin. Estoy molesta.

Bueno, en verdad no lo estoy :)

Mañana es el último día de clase del año, por cierto. ¿Será que volveré a la escritura indisciplinada? Otro día me pongo a criticar la estafa de curso online sobre diálogos en guión que estoy haciendo... pero otro día :)

¡Ah! Y he dilucidado un poco mi reciente problema con la lectura, pero será material para otro post porque, de hecho, ahorita debo leer. (en realidad ahorita debo dormir... de hecho, hace dos horas y media debía estar dormida, según indicaciones médicas, pero...)

lorena viernes, 11 de diciembre de 2009

Hoy una persona muy sabia y con mucha autoridad moral y espiritual me dijo que yo era constante y perseverante. Yo pensé "más bien sé ponerme ladilla cuando me da la gana". Obviamente no mencioné este blog, prueba irrefutable de que el tema de mi constancia y perseverancia está casi tan prohibido como el de mi peso (y, por el momento, el de mi futuro).

No sé hacer planes con la cabeza fría, y no quiero hacer planes con la cabeza fría, porque no voy a vivir esos planes con la cabeza fría, y el día que yo tenga cabeza fría dejaré de ser quien soy y, quizá, sólo quizá, sufriré menos con la vida, pero también seré infinitamente menos feliz.

Tengo trazos. No puedo hacer mucho con eso, cuando a veces muero por ver un lienzo terminado. Pero hay algunos trazos de los cuales se intuyen líneas muy buenas, composiciones muy interesantes y, aunque, al final, sean una más de las tantas aberraciones de futuros imaginados, a esos trazos me aferro con alegría y amor, hasta que se concluyan, o se diluyan.

Prohibido, el tema de mi futuro.

Seguiré trabajando en los cuadros ya más avanzados.