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lorena lunes, 22 de junio de 2009

El dolor no es, no será nunca
más fuerte que la vida
que me enseñaste a vivir...
como hemos llegado a mostrarlo
en esta aventura que toca aquí su término
pero que sigue, sigue para siempre
en nuestra autopista...
(Los autonautas de la cosmopista, 1983)


Y así, un día en París hace como dos semanas, conocí por fin a Julio, y Julio me conoció a mí.
Me dio alegría ver que, como en la leyenda, efectivamente le dejan en la tumba rayuelas pintadas en hojas de papel.
Me dio tristeza ver que, en la realidad, él había existido, y ya no estaba más.
Siempre lo creí un cronopio, no porque todo el mundo lo dijera, sino por ser algo bello y fantástico, que no era de verdad.
Pero los cronopios pueden ser de verdad, como Julio quería, aunque ello lo llevara a descubrir que no era nada.

Espero que las notas de amor y agradecimiento de todos los que los hemos visitado -porque Carol descansa con él- le recuerden que dista de ser nada, sino más bien le debemos mucho, por ser y por darnos tanto.

lorena sábado, 2 de agosto de 2008

Así como cuando conseguí el prefacio de mi tesis y lo coloqué aquí... el corto también tiene un prefacio. Bueno, el cuento en el que se basa el corto. O sea, sí, es el prefacio del corto.

Tal vez, en su ser más profundo,
todo lo terrible sea algo desvalido
que necesita que le ayudemos

Rainer Maria Rilke


Estamos en preproducción. Más noticias pronto :)

lorena miércoles, 10 de octubre de 2007

Al menos hice el esfuerzo y me valió de excusa para rediseñar el blog con algo más personal y menos cursi, como deseaba que fuera cuando recién empecé con este experimento.

Pero, el último atisbo de sentido, que era el nombre del blog, puesto que era una cita de un poema, se fue por un drenaje interdimensional (o, casualmente, le bajaron la válvula).

Y existe una polémica respecto al nombre ganador, dado que el postulador señala ahora que es La Blógvula, pero la principal cómplice del frau- ¡em! Quiero decir, una seguidora señala que ese no fue el nombre por el que ella votó (más veces de las que debía, por cierto).

En fin, si se sienten defraudados (alguien aparte de las DOS personas responsables por VENTISÉIS votos), son libres de quejarse. Y yo, estrenando voluntad y desechando esa inclinación estúpida que tengo a acatar sugerencias que me friegan, decidiré si les hago caso o no.

Agradecimientos al señor Leandro por impulsar la idea de cambiar el nombre al blog y propiciar una oportunidad de participación para el público.
Agradecimientos a OswaldMatic por suministrar la plataforma de votación, el conteo y los votos falsos.
Agradecimientos a mí misma por tener tanta dignidad.

Oficialmente, ahora somos
La blógvula.


¡Y feliz día de la Salud Mental!

lorena viernes, 17 de agosto de 2007

Mientras dure la Máscara
todos somos judíos alemanes
mientras los presupuestos alimenten ejércitos
todos somos judíos alemanes
mientras dividan la Ciudad
todos somos judíos alemanes
el Che, Régis Debray, Cohn-Bendit, Rudi Dutschke
judíos alemanes
los estudiantes sublevados de Río y Buenos Aires
de Santiago y de Córdoba y Milán
de París y de Zurich y de Berlín Oeste
y todos los que creemos en la revolución y el hombre
judíos alemanes.
Hasta que nazca el tiempo de la única cosecha
y judío alemán negro argentino chino francés árabe
indio sean palabras que se usaban
en la Edad Media que acabó a finales
del siglo veinte amén.

Julio Cortázar, Último Round

lorena martes, 3 de abril de 2007

Leer a Cortázar inspiró a un amigo a escribirme hace poco. A mí me llevó a una cita de Dylan Thomas que -for some reason- me inspiró a abrir este espacio. Las personas que saben de mis previos delirios internetísticos quizá se reirán de mí. Por otro lado, sólo les pido cierta discreción ;) -you and only you know what I mean and that makes me love you even more!-

Nada, para que no quede en vacío como la mayoría de las cosas que yo digo, el poema en cuestión:

O make me a mask and a wall to shut from your spies
Of the sharp, enamelled eyes and the spectacled claws
Rape and rebellion in the nurseries of my face,
Gag of dumbstruck tree to block from bare enemies
The bayonet tongue in this undefended prayerpiece,
The present mouth, and the sweetly blown trumpet of lies,
Shaped in old armour and oak the countenance of a dunce
To shield the glistening brain and blunt the examiners,
And a tear-stained widower grief drooped from the lashes
To veil belladonna and let the dry eyes perceive
Others betray the lamenting lies of their losses
By the curve of the nude mouth or the laugh up the sleeve.